
Ante la imposibilidad de dormir más de cuatro horas, me he visto obligado a no perder el tiempo y ver una película a altas horas de la madrugada. La elección ha sido Babel. Constituye por tanto mi segunda Crítica de Cine Plagada de Spoilers (spoilers son aquellos datos que te revientan una película. Para los que no hayais visto Babel, no sigais leyendo… o allá vosotros).
Vamos a analizar Babel.
Babel, o quien mucho abarca poco aprieta.
Iñárritu y Arriaga lo han vuelto a hacer. Su gusto por la fatalidad y el pseudo-azar es tan obsesivo que esta película, ganadora de un globo de oro, resulta ser un copia-y-pega de 21 Gramos, anterior trabajo de los respectivos director y guionista.
Ya que me empeño en comparar, diré que 21 Gramos está más lograda tanto narrativa como artísticamente. Al menos en “el peso del alma” podía un servidor hallar escenas impactantes y una mínima lírica y empatía con los personajes, pero este engendro flaquea por muchas más zonas.
Para empezar, es la película más pretenciosa que he visto desde Crash.
Y ahora es cuando me toca definir la palabra pretenciosa aplicado a una película: una película es pretenciosa cuando es vacía o prácticamente vacía, falta de coherencia narrativa y/o congruencia en la personalidad de los personajes, y sus experimentos con las cámaras y fotografías resultan caprichosas, y sin embargo pretende ser una película arquetípica-clásica y un canto al tema principal al que se refiere.
Luego Babel , en este sentido, es pretenciosa. Quiere tocar tantos temas que la conclusión es finalmente nula.
¿Qué conexión tiene la historia japonesa con todo lo demás? ¿El rifle? Venga, hombre, que no nacimos ayer. ¿Y Gael García Bernal? ¿Qué hace aquí? Ah, claro, es su actor fetiche.
Y lo de Brad Pitt ni cuela. Ponerle ojeras postizas y barba cuarentona no es motivo para… en fin, que puede funcionar, pero no cuela. Por no hablar de acostada-en-la-cama-todo-el-tiempo Cate Blanchett.
Señores Iñárritu y Arriaga, los espectadores sabemos que la vida es dura. Y que el mundo no está muy bien hecho. Sabemos también que cada país funciona con un idioma, y que es difícil comunicarse. Los espectadores no somos tontos: no nos hagan parecerlo. No hace falta que nos planten en Marruecos, México o Japón, con una fotografía y una ambientación atractivas, para que nos demos cuenta de todo eso. Y además, tan abarrotados de típicos-tópicos.
Las consecuencias fatales que pretenden ser emotivas y poéticas provocan indiferencia. La banda sonora del gran Gustavo Santaolalla es solvente y efectista pero no aporta nada.
Y si no fuera por la japonesa Rinko Kekuchi y la mexicana Adriana Bazarra, estaríamos hablando de un truño que te cagas. Todo está tan metido con calzador que su verosimilitud está en punto muerto.
Lástima, porque se le ha dado tanto bombo a este intento de gran película que habrá gente que la defienda a muerte. En eso está la riqueza humana: en que todos pensamos diferente.
PD: Me entero de que esta película es candidata a los Oscar. Y que como mejor actriz están Pe y las cuatro de siempre. Los Oscar cada vez están más feos…
No la he visto, pero sí vi 21 gramos y la sensación que me dio en los reportajes de la tele es la que tú reflejas. Una película que pretende abrirnos los ojos ante temas que ya conocemos y seguramente sin dar ninguna reflexión importante.
me parece raro que una peli que la gente ha laureado muxo la pongas tan mal. Tio, iwal eres un poco exigente, tanto cine de culto te ha desvirtuado. Un día vamos a ver Los Vengadores, Eragon, La Alianza del Mal y El Gato, y acto seguido, Babel. A ver si no te parece tan buena xD
A ver, seamos científicos ¿qué método de valoración usas? ¿mirar el reloj o limpiarte las gafas? xD
Cerrajero, gran y efectivo método.
Creo que me lo aplicaré a mí mismo para futuras críticas. Citando la fuente, claro.
Según esto, no paraba de mirar la hora durante esta película. Aunque claro, no he contado las veces.
Pues a ver si la veo y digo que opino. De este director me encantó Amores Perros, pero 21 gramos, ni fu ni fa
No estoy de acuerdo con tu punto de vista. Bien es cierto que no es la gran pelicula que se nos hace ver, pero desde luego no la veo tan pésima como tu dices.
Es una pelicula en la que destaco la fotografia y el ritmo (muy característicos del director) y creo que acierta bastante en la forma de enlazar todas las historias, por muy poco que tengan que ver unas con otras. Vale, si, la japonesa es la mas forzada, pero aún así, no deja de tener su ingenio.
Por cierto, como comenta Jaimixx, la mejor para mi fue Amores perros, recomendable 100%.
Aún no la he visto,( ni siquiera he visto la de 21 gramos) asi que, no puedo opinar, pero me cuidaré de verla :)y si la veo será después de haber visto otras que me urgen más .
Saludos.
Jejeje, otra reseña que puedo comentar, qué arte.
Comparto tu visión Luisfer, la vi con una amiga, y se me ocurrió cambiar el refrán: -trabajas menos que el sastre de tarzán- por -trabajas menos que el guionista de Babel-. Me entristeció bastante la película como síntoma de la situación actual del cine. Me dije que si ésta era de las dos mejores películas del año, la cosa estaba realmente mal.Lo demás lo has dicho tú.