
Hay días, como el domingo pasado, en los que todo me parece novelable.
A cada minuto que pasa, me salen dos o tres líneas narradas en mi mente, con un estilo que considero único y muy personal. Entonces sonrío solo, porque me siento inspiradísimo. Las frases me salen a borbotones.
Decía Borges: “Yo soy dos personas. Una vive, y le ocurren cosas. Otra, las observa, reflexiona y escribe.” Me encanta ser esas dos personas, e ir alternándome. Cuando me ocurren cosas, tengo la sensación de tomar notas mentalmente, y me asaltan las ideas. Creo que no dejaré de escribir nunca.
Todo está dotado de una extraña belleza narrativa, todo me
llama a escribir y expresarme, a aportar a todo mi punto de vista particular.
Oye, que guay esta época por la que estas pasando!! no? toma notas, toma muchas notas para afrontar los “momentos de sequia”…
Me gusta eso que decia Borges, yo a veces también me siento asi… a veces.
Sí, yo también me siento así muchas veces. Es muy curioso. “Verás cuando lo ponga por escrito”, “ojú, vaya frase lapidaria que se me acaba de ocurrir”…
Ya te noté yo como flotando el sábado XXD Sí que te vi como feliz… qué bien que el domingo fuera día de musas
Que te dure
…y no tiene abuela, señores y señoras del jurado.
El ser dos personas cuenta con la ventaja de que ahorras un pastón en espejos xD
Qué suerte, Luisfer. Y qué gustazo. Aprovéchalo y anota como loco -como dice María-, que luego nos gustará mucho ver el “material” reflejado aquí :)
Pues sigue alternando entre esas dos personas, un talento como el tuyo no debe perderse en el tiempo debido a la pereza ni a la eterna espera de la inspiración.
Sigue así, me encanta tu blog.