Sobretodo en los deportes. Ves que Rafael Nadal es el número 1 de la ATP. Con 6700 puntos. No entiendes nada. Y no tienes ni idea de qué narices es el Draft. Ni sabes por qué Óscar Freire ha ganado el trofeo a la regularidad en el Tour de Francia. Ni qué significa triple bogey en el golf. No comprendes un caraj…
Sacaste un 8,2 en selectividad, y sólo necesitabas sacar un 5,1. Y ahora compaginas la carrera con 2 trabajos (en realidad 3 englobados en 2), y sabes que cuando acabes la carrera, cobrarás más yendo 9 días al mes a trabajar al restaurante que 30 días enteros de becario.
Antes de ver una película, compruebas qué calificación tiene en IMDB, Filmaffinity, Rottentomatoes y Metacritic. Por ejemplo: ‘Memento’ (2000) tiene 8.6, 7.9, 94% y 80/100, respectivamente.
Descubres una canción que te gusta porque su videoclip en Youtube tiene 2,378,207 visitas. Y luego te bajas el cómic #1 en la lista de las 10 mejores novelas gráficas de la historia según la revista ‘Time’. Vives en la ciudad número 60 del mundo preferida por los turistas, que a ti ahora te asquea porque sólo has salido de ella 6 días en lo que llevas de verano. Hace 37 grados celsius fuera pero tú has de ponerte una camisa que se te pega a la espalda, y unos zapatos que te costaron 36 euros y ya se han roto dos veces. Mides 1,77 y a veces no te sientes tan alto como desearías.
No entiendes tampoco a las chicas, a tus 22 años. Si no cuentas mal, unas dieciseis chicas han sido el centro de tu vida a lo largo de tu existencia. Aunque sea por segundos. Todavía te asustas de aquella que te dejó unas 23 llamadas perdidas, 11 mensajes SMS en menos de una semana, y que decía que quería tenerte en su vida para siempre. Y tú no querías nada. Sólo seguir con lo tuyo.
Y por cierto, te irrita pensar que, si hubieras nacido en el año 1121 en lugar de en 1986, tu esperanza de vida habría sido de muy pocos años. No verías ni torta, y al no poder operarte de vegetaciones, cualquier día te habrías asfixiado por la causa más insignificante.
Vas al supermercado. El zumo de naranja de 2 litros que hace 5 meses costaba 1,28 euros, ahora cuesta 1,65 euros. Te mosqueas y no lo compras. Y compras Listerine aunque éste represente el 10% del importe de tu compra. No te gusta la sequedad que se produce en tu boca cuando hace calor.
Y piensas que debes organizarte el día. Empleas 7 horas en dormir, 1 hora en ducharte 4 ó 5 veces al día (el calor es insoportable), 1 hora y media en desayunar/almorzar/merendar/cenar, 40 minutos en las tareas de la casa, 3 horas en estudiar, y horas indefinidas en trabajar. Y te das asco cuando las horas restantes las empleas en ver esa película que echan por la tele y ya has visto 18 veces. O cenas con unos amigos, te despejas durante un rato, pagas 8,95 por una comida mal servida y poco hecha, y para colmo tus amigos son unas personas poco interesantes, y estás deseando salir de allí. De hecho, tienes 161 amigos en Tuenti y sólo tendrías ganas de tomarte un café con 14 de ellos.
Eres capaz de tararear de principio a fin ‘Crises’, una canción de Mike Oldfield que dura 20 minutos y 40 segundos. De oído, eres capaz de interpretar un tema de Philip Glass prácticamente improvisando. Leer 2 ó 3 libros en un día, y luego escribir una reseña de 1000 palabras sobre cada uno. Sabes en qué año han nacido cientos de actores de Hollywood y futbolistas de Primera División. Sabes la solución de
, y sabes programar en Visual Basic, Delphi, C, Java, HTML, PHP, JavaScript, Haskell, Prolog… pero desconoces si tu vida tiene algún sentido. Y en el caso de que lo tenga, en qué consiste. Necesitas algo que sea el eje de tu cotidianeidad, que explique por qué a veces das vueltas a la almohada pensando que algo no marcha del todo bien.
Música recomendada: Rob Dougan – Born Yesterday
