Archivo mensual: noviembre 2009

Cuatro poderosas razones para ver (y adorar) el cine de Sidney Lumet


Sidney Lumet es un director asociado al thriller clásico, al blanco y negro, conocido sin duda por ser el autor de uno de los mejores debuts cinematográficos de la historia: ‘Doce hombres sin piedad’, una película de carácter teatral que ha sido encumbrada, imitada, parodiada y venerada en los más de cincuenta años que han transcurrido desde su estreno. Sí, cincuenta años. Y aun así, Lumet sigue vivo, con 85 tacos, pero sacando en su semi-retiro una obra tan estimable como ‘Antes que el diablo sepa que has muerto’.
Propongo cuatro películas para conocer a Lumet, y participar así de esas conversaciones gafapastas que a veces uno se encuentra un viernes por la noche. Como cuando un grupo de amigos/conocidos habla de un capítulo de Los Simpsons, y sonríes porque precisamente ese capítulo sí lo has visto, y puedes abrir la boca para dar tu punto de vista.

1.

Doce Hombres sin Piedad (1957)

De cómo un jurado popular, compuesto por 12 desconocidos, ha de decidir sobre la inocencia o culpabilidad de un acusado de asesinato. Ahí que aparece Henry Fonda con cara de bueno, y uno a uno va convenciendo a los demás de su postura relativista. Ojalá una sola reunión de empresa, comunidad de vecinos, o qué narices, cualquier cena en la que debatimos sobre si el Barça es o no mejor que el Real Madrid fuera tan intensa, con tantas argumentaciones buenas, ricas moralmente y de una metafísica nada profunda pero productiva.
Tiene un remake de Nikita Milkahlov, que según me han contado, es estupendo.

2.

Punto límite (1964)

De cómo ‘Teléfono rojo, volamos hacia Moscú’ se pone un poquito serio y se pregunta con preocupación: nos vamos a cargar el mundo, ¿es el momento apropiado? Así que Henry Fonda, esta vez el presidente de EEUU con una interpretación logradísima, habla con el primer ministro ruso para posponer la tragedia. Se nota la limitación de presupuesto, y si no podemos permitirnos poner a soviéticos en la película, colocamos a un traductor/intérprete/psicólogo y todo arreglado. Walter Matthau es un político extremadamente frío y pragmático y tiene un par de líneas de diálogo que es para ponerse a aplaudir.

3.

Network (1973)

Aquí la llamaron ‘Un mundo implacable’, o algo así. Pero me da igual. Network es LA PELÍCULA sobre el poder de los medios de comunicación. Ahora medio universo la conoce porque sus fragmentos más tensos aparecieron el documental internetero ‘Zeitgeist’. Peter Finch (Óscar póstumo al mejor actor) es un conocido showman televisivo que se vuelve majara al comprender que la audiencia se antepone, en todo caso, a la ética y cualquier grado de humanidad. Pero es el único realmente cuerdo en un mundo de locos infelices, que necesitan la televisión como medio de expiación abstracta a la mediocridad en la que aceptan vivir.
La tengo en DVD original, y la reviso de vez en cuando.

4.

Antes que el diablo sepa que has muerto (2007)

Ethan Hawke y Philip Seymour Hoffman se marcan un tanto en estos papeles de dos hermanos pringados que quieren resolver sus problemas económicos (quien dice económicos dice ‘su vida es una porquería absoluta’) por medio de la joyería de sus padres. Cometerán un atraco, se llevarán todo lo que puedan y el seguro cubrirá todo. ¿Perfecto? No. Como son unos pringados, todo les sale mal. Lumet derrocha inteligencia, ritmo y hasta alardea de un poderío visual y un sentido metafórico no del todo común en él. Todo hombre con sangre en las venas conservará en su recuerdo a Marisa Tomei, pero yo me quedo con Ethan Hawke cagándose en todo en la primera escena de la película, y Philip Seymour Hoffman yendo a casa de su camello. Tampoco se pierdan a Albert Finney pensando: “Dios, ¿en qué me equivoqué al intentar educar a estos mequetrefes?”

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Fallo del IV Certamen de Microrrelato Joven ‘Ciudad de Algeciras’

Algeciras, Cádiz, 11/11/2009

La cuarta edición del Certamen de Microrrelato Joven “Ciudad de Algeciras”, organizado por la delegación de Juventud del Ayuntamiento, ya tiene ganador. Se trata del madrileño Antonio Rodríguez de Tudanca autor de la obra titulada “T.O.C” que recibirá un premio de 800 euros y un trofeo.

Al certamen se han presentado 201 trabajos literarios realizados por jóvenes de distintas nacionalidades con edades comprendidas entre los 16 y 35 años. En cuanto al resto de premiados, en segundo lugar ha quedado Luis Fernando Romero Calero, de Sevilla, que presentó el microrrelato “Alma”  y que recibirá 400 euros y un trofeo; y el tercer premio, de 200 euros más un trofeo, ha recaído en la obra “El cuento más perfecto jamás escrito”, procedente de Madrid, de José Antonio Palomares Blázquez.

En lo referido al premio local, también consiste en una cuantía de 200 euros y un trofeo, siendo el ganador por segundo año consecutivo, Álvaro Calvete Aguilar con su obra “Autómatas”.

Fuente | Ayuntamiento de Algeciras

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Aforismos

 

1.

Parece ser que para lo único que estoy capacitado para escribir BIEN, es para cosas que estén íntimamente relacionadas con mi vida. Es sólo cuando escribo sobre temas que me exprimen emocionalmente, cuando recibo palmaditas en la espalda y siento que soy un buen narrador.

2.

Círculo vicioso #1: He descubierto que algo esencial es juntarme con gente mejor que yo. Gente ante la que me siento pequeño, humilde. Gente de la que aprendo. Gente que sabe más que yo y que es más lista que yo. Que me impulsa a mejorarme a cada minuto. Pero claro. Llega un momento en que deprimirse un poco es lógico.
Así que la solución inmediata consiste en darle la vuelta a la tortilla: relacionarme, de vez en cuando, con gente mediocre, que pasa desapercibida, que no tiene más conversación que la que daría un periódico leído sin ganas un domingo por la mañana (sin contar el suplemento), y que me da la razón en todo lo que digo porque no tienen ni puñetera idea de qué estoy hablando, o les parece de otro nivel (quién sabe si más alto o más bajo). Gente de la que no aprendo nada.
Lo justo sería un equilibrio. Pero es imposible. No se puede conversar un día con el nuevo Jonathan Carroll, y al día siguiente tomar un café con alguien que no pasa del ‘hola, ¿qué tal los exámenes?’, porque el ego se bloquea.

3.

Círculo vicioso #2: Nos echamos en cara cosas prácticamente desde que aprendemos a hablar. Mira mi juguete…y no te lo presto, anda baranda. Más tarde vienen el yo saco mejores notas, yo tengo más amigos, y luego en la adolescencia, post-adolescencia, juventud, mira mi moto/coche, qué buena está mi novia, este verano me voy a Punta Cana, mi carrera es más difícil que la tuya, yo ligo más
Llega un momento en que, si uno no quiere entrar en el juego diario de echar en cara, ha de volverse nihilista y encontrar la frase que gana a todas. Y la frase es: ‘Sí, pero yo soy más feliz que tú‘. ¿Cuál es el problema? Que alguien que es feliz, raramente lo sabe, y mucho menos ha de echárselo en cara a alguien. Qué vida ésta.

4.

Me encontré el otro día a R., el que era el más popular de mi clase en primaria y secundaria, el que le gustaba a todas las chicas, al que todos los profesores le reían la gracia (y le terminaban aprobando a pesar de su pobre rendimiento), el que estaba invitado a todas las fiestas y cumpleaños sí o sí (había lista de espera de semanas para quedar con él), el que siempre salía los viernes y sábados hasta las 7 de la mañana y venía los lunes fardando de sus andanzas. Me pareció un tipejo de lo más gris. No hizo falta de que me dijera que no hacía nada especial en la vida; lo supe nada más verle. Le pregunté qué tal le iba. Por educación. Me dijo que este año acaba la carrera (una de letras, no recuerdo cuál). Y no me preguntó a mí qué tal. Me dijo adiós y ni siquiera le respondí.

Imagen de Infomaniac

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Sister’s Photostream

Mi familia (2 padres + 4 hermanos) son todos unos genios, cada uno a su manera y especialidad. Mi hermana Laura, de forma gradual pero sin avisar, está intentando hacer sus pinitos en el maravilloso mundo de la fotografía.

Sus preferencias van de lo realista a lo naïf, de lo cool (con Converses, sonrisas, gafas grandes y urbanidad) hasta lo puramente paisajístico (el azul marino y sol tenue son verdaderos protagonistas).

Desde aquí les invito a visitar sus fotografías de vez en cuando. No es porque sean de mi hermana (que también), es porque son espléndidas.

Su Flickr

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‘La soledad de los números primos’, de Paolo Giordano [minicrítica]

Me recomienda una conocida, gran lectora y amante de la buena literatura, ‘La soledad de los números primos’. Es extraño, porque para que yo lea un best-seller (y este libro, sorprendentemente, lo es), me tienen que haber torturado Jack Bauer y Chuck Norris previamente. Leí cosas de Dan Brown, un poco de Stieg Larsson y otro poco de Ken Follett, un cuento del montón que decía no sé qué de un pijama a rayas, y decidí que tenía que cuidarme bien de no cometer siempre los mismos errores.

El principal atractivo de la recomendación es que, Paolo Giordano, con sólo 27 años, había conseguido plasmar en ‘La soledad…’, unos sentimientos que es increíble que un autor tan joven haya podido no sólo expresar, sino vivirlos, asimilarlos.

Para empezar, su estructura me parece brillante: se cuenta la vida de algunos personajes (primero críos, luego maduran, como una condena que nos arrastra a todos), a modo de relatos casi unitarios, ordenados cronológicamente. Como si fueran pequeñas postales que, juntas, sirven para construir vidas, personalidades, obtener explicaciones y casi justificaciones.

Alice está un poco perdida. Mattia también. Viven, junto a los personajes-satélite que animan las historias, más bien a la deriva. Viven en una atmósfera de apatía, crueldad, pasiones casi patéticas que nos suenan sorprendentemente reales.

Con una tercera persona muy implicada pero nunca omnisciente, parece que ‘La soledad…’ confirma lo que ya sabemos: la narración fría, esquemática pero aun así exhaustiva, está de moda; es muy del siglo XXI. Ya Haruki Murakami desgasta este estilo (a la espera de la irrupción en España de la que dicen que es su mejor novela), y Giordano lo consolida al limitarse a mostrar a dos números primos, dos seres que se sienten tan diferente al resto, y a todo lo que conocen, que parecen estar destinados a la soledad.

Gran tratado sobre la soledad, y sobre la perplejidad ante un mundo al que todo el mundo parece acostumbrado, pero ninguno terminamos de tragar. Si merece los premios, el reconocimiento, y el éxito de ventas tan abrumador que está disfrutando, es cosa de cada uno. Yo digo sí a ‘La soledad de los números primos’.

OJO AL DATO: Tiene frases sueltas, o alguna línea de diálogo, que son sencillamente geniales. Pero hay que realizar una lectura bastante atenta. La historia es muy adaptable al cine; no digan que no les avisé.

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Desatino

15 películas después, mi semana en el Festival de Cine Europeo de Sevilla ha terminado. En lo personal, ser miembro del Jurado Joven (o CAMP_US/universitario) ha sido una experiencia fantástica.

Han sido muchas horas en el cine, con algunos títulos decentes, y el resto a cual peor. Motivaban los tickets de comida, los ratos de sobremesa que dejaban entrever cuáles iban siendo nuestras películas favoritas, nuestras escapadas a películas que supuestamente no teníamos por qué ver (como la estupenda ‘La cinta blanca’ de Michael Haneke), los desayunos tertulianos en La Raza o en el Pabellón de Chile.

Finalmente llegó el viernes, día en que, tras hora y media de convincentes y elaboradas argumentaciones, decidimos que otorgábamos el premio Jurado Joven a ‘Transmission’ (‘Adás’), de Roland Vranik. Una cínica y tediosa distopía que sin embargo ha planteado, junto con ‘Lourdes‘ (2º lugar de nuestro consenso), las reflexiones más densas de todo el festival. En tercer lugar de nuestras evaluaciones quedó ‘Fish Tank‘, de Andrea Arnold. La última escena de ‘Transmission’ es de lejos lo mejor que he visto esta semana.

El sábado fue la gala de clausura. Se hicieron entrega de los premios, y nos presentamos al director de la película premiada; un agradecido Roland Vranik que, recogiendo el premio, no se fue hasta encontrarnos entre las butacas. “Es un honor para mí recibir este premio, ya que los estudiantes son, por su juventud y por estar en una etapa de continuo aprendizaje, los espectadores más exigentes posibles”, dijo aproximadamente.

Roland Vranik alzando nuestro premio

Además, Vranik recibió también el premio al Mejor Director, así que fue el único que volvió a casa con más de una estatuilla.

Formalismos aparte, he de decir que he quedado encantado con la experiencia, no ya por el hecho de vivir el festival, sino por el grupo que hemos formado. El jurado joven éramos nada menos que 11 personas. Entre ellos se encontraban profesores de universidad, una mayoría de estudiantes de Comunicación Audiovisual (algunos autores de cortos premiados), y gente ante la que yo no podía sentirme sino pequeño, un simple espectador de a pie.

Con todo, la acogida que me dieron (“un ingeniero informático que juega a ser escritor y evaluar cine”) fue fenomenal. Algunos incluso me “reconocieron” cuando les dije mi nombre, por mi pasado como editor en algunos medios sobre crítica de cine, y tomaban en consideración mis comentarios.

Nuestra elección de ‘Transmission’ fue algo polémica. El ínclito crítico Manuel J. Lombardo, nos dedicó el adjetivo ‘desatinados’ en su crónica para el Diario de Sevilla. Ante esto, no pudimos más que tomárnoslo a guasa, y autodenominarnos ‘el club de los desatinados’ y cosas parecidas. Nos unió más aún saber que nuestra decisión resultó desconcertante (también se nos llamó, en otros medios, rebeldes, valientes, y hasta se insinuó, a modo de broma, que habíamos elegido bajo el efecto de las drogas).

El Jurado Joven al completo con Roland Vranik

Samuel, Antonio, Mably, Rocío, Emilio, Habib, Carmen, Sergio, Álvaro y Manuel: GRACIAS. Ha sido un placer inmenso. Espero que repitamos todos el año que viene.

Fotografías | Antonio de la Mano Roces (1 y 3), festivaldesevilla.com (2).

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Jurado

intheloop

Fotograma de 'In the loop', de la Sección Oficial

De buenas a primeras, me he encontrado con que soy miembro del Jurado Joven (también llamado Jurado Camp_US o Jurado Universitario) del Festival de Cine Europeo de Sevilla. Me lo avisaron el pasado viernes, empezando las proyecciones el sábado, por lo que he tenido que cambiar 20 planes académicos, laborales y sociales. Pero aquí estoy. Por las mañanas voy al Lope de Vega a ver los pases de prensa, y por la tarde a los cines Nervión Plaza a ver lo que tenga pendiente.

Junto a diez compañeros (la mayoría, como es lógico, estudiantes de Comunicación Audiovisual), evaluaremos qué película de la sección oficial se llevará el Premio Joven del festival.

La sección oficial se compone de las siguientes películas:

  • ’44 inch chest’ (2009), de Malcolm Venville (Reino Unido).
  • ‘Fish Tank’ (2009), de Andrea Arnold (Reino Unido).
  • ‘In the Loop’ (2008), de Armando Iannucci (Reino Unido).
  • ‘Jaffa’ (2009), de Karen Yedaya (Francia/Israel/Alemania).
  • ‘The orange girl’ (2009), de Eva Dahr (Noruega/España/Alemania).
  • ‘Lourdes’ (2009), de Jessica Hausner (Austria/Francia/Alemania).
  • ‘Men on the Bridge’ (2009), de Asli Özge (Turquía).
  • ‘Nothing Personal’ (2009), de Ursula Antoniak (Holanda/Irlanda).
  • ‘Partir’ (2009), de Catherine Corsini (Francia).
  • ‘Pepperminta’ (2009), de Pipilotti Rist (Suiza/Austria).
  • ‘She, a Chinese’ (2009), de Xiaolu Guo (Reino Unido).
  • ‘The Last Pulcinella’ (2008), de Maurizio Scaparro (Italia).
  • ‘Tobruk’ (2008), de Vaclav Marhoul (República Checa).
  • ‘Transmission’ (2009), de Roland Vranik (Hungría).
  • ‘Triage’ (2008), de Denis Tanovic (España/Irlanda/Francia).
  • ‘When Heaven Falls’ (2009), de Manyar I. Parwani (Dinamarca).

Además hay algunas películas de interés, que a pesar de no pertenecer a la sección oficial, he visto o intentaré ver:

  • ‘Suspense’ (1961), de Jack Clayton.
  • ‘La cinta blanca’ (2009), de Michael Haneke.
  • ‘Wild Grass’ (2008), de Alain Resnais.
  • ‘If’ (1968), de Lindsay Anderson.
  • ‘Kes’ (1969), de Ken Loach.
  • ‘RAF’ (2008), de Uli Edel.

En este festival, por ahora, me quedan anécdotas como ver que Ben Kingsley es REAL (uno de mis ídolos particulares, a pesar de su actuación en ‘El sonido del trueno’), John Hurt (otro crack, conocido por todos como ese al que le sale el alien de la barriga), el productor británico Jeremy Thomas, o a Isabel Coixet (y no ha sido una buena experiencia, créanme) o Sergi López (el villano de ‘El Laberinto del Fauno’).

Las ventajas de entrar al cine de gratis, sin hacer cola, y con los famosos tickets de comida, hará de esta participación una experiencia fantástica para mí. Ya lo está siendo.

El viernes 13 nos reuniremos hasta que elijamos una película por unanimidad, el sábado será la gala de clausura en la que uno de nosotros otorgará el premio, y entonces escribiré aquí un resumen de mis valoraciones.

  • Aquí las críticas de ‘Up’ y ‘El Sur’ que me valieron para ser seleccionado como jurado.
  • Para seguir el festival, bien pueden revisar la cobertura de mi amigo y ex-compañero Jesús León/Strangelove.

Página web del festival | Festival de Sevilla

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