Archivo mensual: enero 2011

Caballeros, princesas y otras bestias

Imaginemos una conversación al distribuir la excelente película ‘Eternal Sunshine of the Spotless Mind’ (2004, Michel Gondry) en España.

- Jefe, tenemos un peliculón, con buen guión, dirección y con Jim Carrey y Kate Winslet de protagonistas, nada menos.

-¡Ah, Jim Carrey! El otro día vi con mis hijos ‘Mentiroso Compulsivo’. ¡Qué gracioso es ese tío! ¿Cómo se traduce eso? Que yo de inglés…

-Pues podría ser ‘Brillo eterno de una mente sin recuerdos’, o ‘Resplandor eterno’, o ‘mente inmaculada’, o ‘mente sin mancha’… ‘Brillo eterno de la mente sin recuerdos’, sí.

-¡Agh, qué título tan cursi! Así no vendemos.

-Pero, jefe, tiene su sentido, es de un verso de ‘Eloisa a Abelardo’, del poeta Alexander Pope.

-Que no es negociable. A ver, ¿de qué va?

-Pues es de un tío que descubre que su novia ha ido a que le conecten una máquina al cerebro para que le borren sus recuerdos con él, y los malos rollos.

-¡Ah, ya lo tengo! Jim Carrey, olvidar malos recuerdos… ¡Olvídate de mí!

-Jefe, si me lo permite, es un título espantoso. ¡No es una comedia aunque salga Jim Carrey, es un dramón del quince, la película más romántica que he visto en mi vida!

-Bah, la gente se dará cuenta de eso cuando ya haya pagado la entrada.

Esta recreación ficticia viene a cuento porque, cuando hablo de cine con amigos de fuera de España, realmente me da vergüenza recitar los títulos que colocan aquí a las películas. En este contexto, veo el tráiler de lo que parece una simpática comedia ambientada en el medievo, con el director de ‘Superfumados’ y James Franco, Danny McBride y Natalie Portman como protagonistas (atención, por cierto, al hilarante momento ‘with magic, motherfucker‘).

Con evidentes anacronismos y un tono paródico, esta película se llama en su idioma original, ‘Your highness’ (su alteza). Viendo que es un título demasiado serio que podría dar a entender que estamos ante una adaptación de Jane Austen o Henry James, en El Focoforo comenzamos a abrir un gran debate sobre el título que podría tener. Lo mejor de todo es que, a pesar de las risibles sugerencias, nos veíamos con posibilidades de que uno de ellos fuera el resultado final.

  • “Dos cruzados muy fumados”
    “Agárrame esa princesa”
    “El gordo, el guapo y la guerrera”
    “El penúltimo caballero”
    “Dragones y patorras”
    “Reina como puedas”
    “Un yonqui en la corte del rey Arturo”
    “Un principado muy pirado”
    “Un reinado de pelotas”
    “El reino de los celos”
    “Desmadre real”
    “Kingdom Movie”
    “Dragones y fumetas”
    “El Señor de los Porrillos”
    “Hechiza como puedas”
    “Movida total en el reino medieval”
    “El Príncipe de los mamones”
    “Fabius y Thadeus:¡desmadre en la Tierra Media!”
    “La corte del Rey Canuto”
    “Dos tontos muy tontos (y un dragón)”
    “Colega, dónde está mi corcel”.

Hace poco, hemos sido informados de la decisión de la distribuidora: ‘Caballeros, princesas y otras bestias‘. No hemos acertado, pero ¡y lo bien que lo hemos pasado!

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Balance

Son las 14.41 y este blog, Esperanza y Constancia, va por las 920 visitas en las últimas 12 horas. No es mala cifra para un blog personal. Sin embargo, y lo comprendo, Esperanza y Constancia parece tener señales inequívocas de que está en un mal momento.

Miro este año 2010 que ha terminado, y sólo he escrito 16 posts en todo el año. Para un lugar en el que yo pretendía escribir con regularidad para mantenerme en forma, es a todas luces una mala cifra. Para analizar esto, no me he dado cuenta por mí mismo. Recientemente, han sido varios los amigos y conocidos que me han preguntado: ¿y tu blog? ¿Sigue? Yo hace un año que no me meto. Y es lógico. Si uno entra aquí, y mira la fecha del último post, lo más seguro es que haga más de dos semanas desde la última actualización.

También lo veo en los comentarios. Algunos posts que escribí, generaban debates, conversaciones. Ahora el formato ha cambiado. Muchos hablaban, en 2007, de la inminente muerte de los blogs. No sé si eso ha ocurrido ya, pero hemos pasado de comentar en un blog, a hacer clic en me gusta. Antes recomendábamos posts de blogs que merecen la pena, ahora hacemos RT en Twitter y enviamos canciones a la bandeja de entrada en Spotify. No es mejor ni peor; es cambio.

Admito mi parte de culpa. Este año he hecho una vida más analógica. He preferido escribir en Moleskines que delante de una pantalla. He terminado dos novelas para que, si Dios quiere, se publiquen en papel dentro de no demasiado. Mi próximo libro, en el que he participado junto al colectivo Sevilla Escribe, saldrá en marzo de este año. He pasado del 2.0 al 1.0, y eso lo noto.

Y sin embargo, echo la vista atrás, con tantas pequeñas notas sobre literatura, cine, música, deportes, actualidad, tecnología, y vida diaria, y no veo motivo para dejar morir Esperanza y Constancia. Mientras tenga estas dos, y WordPress me dé hosting, seguiré reflexionando en este blog, anunciando cosas, iluminando mi pequeño rincón donde, desde que empecé, tanto he logrado.

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